Aviso para navegantes: pese a lo petulante del título, esto no es narrativa sino opinión.
Habrá quien diga que a una compañía no se le puede juzgar por su pasado ( y no le faltará un poquito de razón), pero creo que hay afirmaciones que pueden tener un pase y afirmaciones que son tan rotundas, tan dramáticas y tan surrealistas que no se puede permitir ni que se olviden ni que la gente se encoja de hombros sin más.
En este caso hablo de Nestle, y concretamente de su antiguo CEO Peter Brabeck-Letmathe. Este caballero afirma que siendo el agua la materia prima más importante del planeta, es extremista que se considere un derecho humano, y que debería tratarse como cualquier otro alimento.
Fuentes:
Fuente en video, audio alemán con subtítulos en inglés
fuente de Comisión Económica para la Naciones Unidas de Europa (UNECE)
La misma fuente pero pasada por auto traductor.
Obviando que el agua no sólo existe en el mundo de forma libre, sino que forma uno de los pilares que equilibran todos los ecosistemas, sugerir que no debería ser un derecho universal es tan dramático como sugerir que el oxígeno no debería serlo, y que debería poder privatizarse como cualquier otro gas que se comercialice.
Si nos ponemos exquisitos, el agua es más importante que el oxígeno ya que la atmósfera como la conocemos comenzó hace unos 2400 millones de años más o menos, pero la vida (no basada en O2) ya existía antes.
Imagínense que una compañía sugiriese que el oxígeno no debería ser libre, que debería privatizarse. Creo que en este caso habría acuerdo general de que esta compañía, si realmente lo dice en serio, se podría tildar de una compañía cuyos intereses económicos van absolutamente en contra de toda la humanidad.
Inauguremos pues el término Enemigos de la Humanidad (que vamos a emplear con cierta frecuencia en adelante, tristemente).
En este caso concreto, lo justo es decir que el CEO de marras tuvo que retractarse (para sorpresa de nadie) y dijo que el agua debería ser un derecho humano. Pese a todo, desde entonces Nestle ha intentado adquirir los derechos sobre fuentes de agua de diversos países de Latinoamérica y de algunos estados de USA (como en California, donde estuvo extrayendo agua del parque nacional de San Bernardino, incluso durante etapas de sequía). Si a alguien le interesa leer más sobre las controversias de Nestle con el agua, dejo un enlace de Mistral AI donde cita varias e incluye las fuentes relevantes.
Pero volviendo al tema principal, no sería justo juzgar a Nestle por algo que sucedió hace 20 años y por lo que además se tuvo que retractar… ¿no? No lo sería, desde luego, si no hubiese seguido actuando en la dirección que originalmente indicó.
Los desmanes de la compañía (contra la Humanidad en general, vaya) no terminan ahí; están o han estado involucrados en exclavitud infantil en el Congo (poca cosa para lo que viene luego, no preocuparse), en uso de filtros prohibidos para tratar agua que debería ser sana (si viniera de donde supuestamente viene; esto se está juzgando ahora en Francia), de hinchar las cantidades de azúcar de sus productos en países en vías de desarrollo, y por encima de todas las otras cosas (que hay más), por el escándalo de la fórmula para lactantes, que diversos estudios e investigaciones considera que causó la muerte directa e indirecta de más de 200.000 bebés en países en vías de desarrollo… y que lo hizo, además, mediante tácticas poco éticas que llevaron a juicios y regulaciones impuestas por UNICEF y World Health Organization en 1981.
Ahí es nada.
Sin querer enrollarme mucho más, yo creo que podemos decir que Nestle se ha posicionado una vez tras otra a favor de varias ideas que nos permiten decir sin sonrojarnos demasiado que es una compañía contraria a los intereses de la humanidad.
Y por tanto, podemos afirmar que Nestle es Enemiga de la Humanidad.
Como anécdota personal, puedo decir que Nestle (y sus submarcas, que son un montón) es una de las compañías cuyos productos es más fácil evitar. Que quemen el mundo si es lo que quieren, pero no con mi dinero.
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